15 diciembre, 2009

Y a última hora...

¿Y no se puede prorrogar el periodo para aprovechar el crédito de 2009? ¿No me puedo guardar el crédito de formación para utilizarlo en enero?...

Éstas y muchas más son las preguntas típicas de esta época del año en la que las prisas de última hora tratan de confundir y alborotar el buen quehacer tanto de empresas como de Entidades Organizadoras de Formación.

Cuando llegan estas fechas es cuando me doy cuenta que todavía conservamos ese punto de despreocupación e inocencia de nuestra infancia donde dejábamos para la noche de antes (en el mejor de los casos) el estudio del examen del día siguiente. Ahora estamos en la noche, mejor dicho, en el recreo antes de entrar a hacer el examen. La situación llega a ser desesperada en determinados casos y el ansia por aprovechar la bonificación por formación (que no subvención) está en su culmen.

Varios consejos a otras Entidades Organizadoras:
- No comuniquéis cursos fuera del sentido común. Si a lo largo del año para un curso de 40 horas habéis dado un mes, ahora "canta mucho" que para el mismo curso se de un plazo de escasos 10 días.
- No os dejéis llevar por presiones. Sed conscientes de vuestra responsabilidad como Gestores de Formación y no cedáis ante alternativas que rozan la frontera... los problemas potenciales son mucho más graves que el de no utilizar la bonificación por formación por falta de previsión.
- Controlad exhaustivamente la documentación de cada acción formativa pendiente de cerrar.
- Es conveniente realizar avisos periódicos a los clientes indicando la fecha límite para realizar cursos y/o aplicar bonificaciones.
- Conservad la calidad de las acciones formativas, que a la larga es lo que os hará mantener y ampliar vuestra cartera de clientes.

Varios consejos a PYMEs:
- No os desesperéis, seguro que a lo largo del año os han llegado miles de anuncios informando de la disponibilidad de cursos de formación bonificada y sus plazos de ejecución. Ahora no vale la pena lamentarse de la oportunidad perdida.
- Planifique, organice... haga una estimación del crédito de formación disponible para el próximo año y empiece a estudiar las necesidades de formación del capital humano de su empresa. Llegado el momento oportuno, realice los cursos de forma efectiva y en plazos lógicos.
- No olvide aplicar las bonificaciones. Fecha límite: día de pago de los Seguros Sociales del mes de diciembre.
- No caiga en la trampa: si lo ofrecen ahora un curso bonificado de 150 horas, rechácelo, puede traerle muchos problemas en el futuro.

Y ya puestos, la contestación a las preguntas planteadas en el inicio es sencillamente... No.

FELICES FIESTAS

02 noviembre, 2009

Va de papeles...

¿Quién no se ha desesperado cuando ha tenido que realizar algún trámite en la Administración? ¿Quién no ha tenido que volver a hacer innumerables colas cuando era nuestro turno al constatar que nos faltaba un sello en una hoja? ¿Quién no ha tenido la sensación que el 90% de los papeles a entregar en un trámite administrativo es simple paja?

La verdad es que a día de hoy la enorme burocracia de las Administraciones Públicas sigue siendo un quebradero de cabeza para los ciudadanos de a pie no acostumbrados a su particular lógica.

Esta burocracia va desde un mero trámite para cambiar de nombre un vehículo hasta la presentación a concursos públicos, donde los pliegos de condiciones llegan a convertirse en verdaderas odiseas.

La Formación Continua Bonificada para trabajadores en activo no iba a ser menos, más si cabe cuando lo que se tramita son bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social de las empresas, es decir, dinero.

Muchos son los colaboradores que ven en esta montaña de documentación y en estos trámites un impedimento para que muchos de sus clientes puedan realizar y beneficiarse de este tipo de formación. A veces se llega hasta tal punto que hasta uno mismo duda de lo que realmente puede pedir la inspección de trabajo; de hecho, muchos aspectos quedan "diluidos" y poco claros en la normativa.

La cosa puede llegar a ser más engorrosa si cabe en la formación a distancia tradicional y en la formación on-line. Hasta el año pasado, la documentación a archivar en el expediente del curso no era mucho más complicada que la que se archivaba para la formación presencial tradiciona, incluso era más sencilla. Desde mediados de 2009 esto cambió, haciéndose necesario plasmar además de la documentación ya demandada anteriormente, partes de asistencia a distancia de los trabajadores, justificación de costes, etc.

Ante tantas novedades y requisitos, un día me dio por llamar a la Fundación Tripartita para que me contestaran una única y, a priori, sencilla pregunta: "Realizo formación on-line a través de una LMS (Learning Management System) o plataforma de formación, ¿qué registros y documentación he de conservar para justificar dicha formación ante una inspección?" Su respuesta me abrió un nuevo mar de dudas: los controles que se vayan realizando a lo largo del curso y los registros de acceso a la plataforma.

Según la normativa, la teleformación es aquel proceso formativo en el que el aprendizaje se desarrolla con el apoyo de Tecnologías de la Información y la Comunicación en línea. Esta situación te da la oportunidad de poder consultar directamente los contenidos on-line, o bien, descargártelos y consultarlos directamente en tu propio ordenador. Entonces... ¿qué pasa si un alumno ha entrado únicamente 2 horas en la plataforma para un curso de 30 horas? Teóricamente, y basándonos en la respuesta de la FTTE, nada. Ya que lo que justifica el avance del curso del alumno son los controles y el parte de estudios a distancia. Así, este tipo de formación y justificación variaría de los planes de formación gratuitos en los que sí que te exigen un mínimo de "presencia on-line" en la plataforma de formación.

Podríamos decir que la documentación que nos pueden pedir ante una inspección del curso en esta modalidad sería:
- Correcta comunicación del curso en la aplicación de la FTTE.
- Disponibilidad del teletutor en el horario especificado.
- Accesos de los alumnos a la plataforma.
- Constancia de los controles de seguimiento realizados por los alumnos (tareas y ejercicios de cada tema, controles periódicos, trabajo final, consultas a los tutores...).
- Parte de asistencia a distancia (para justificar básicamente que el curso se ha realizado dentro del horario laboral).
- Acuse de recibo de materiales, diplomas y encuestas de satisfacción, facturas, etc. (si la inspección es a posteriori).

En definitiva, será conveniente conservar toda aquella documentación que nos permita justificar que el alumno ha ido realizando el curso en las condiciones comunicadas a la Fundación Tripartita y que ésta ha ido cumpliendo los parámetros exigidos por la Ley.

Por propia experiencia, a medida que se van realizando cursos de formación en estas modalidades, el trámite administrativo se va automatizando y se convierte en un paso más que no supone grandes esfuerzos para las partes implicadas en la realización y justificación de la formación (Entidad Organizadora, Centros de Formación, Alumnos...). Así que sigo animando a todas las empresas a beneficiarse de las bondades de este sistema.

23 septiembre, 2009

La formación on-line


Hace unos cuantos meses me embarqué en una nueva aventura: la formación on-line. Hasta ese momento mi experiencia había sido desde el lado del alumno: recibía mis claves de acceso al Campus Virtual, periódicamente mi tutor/a me enviaba un mail informándome sobre las últimas novedades, sobre las calificaciones obtenidas en los ejercicios realizados o para darme un aviso de mis escasos accesos a la plataforma en el último mes.

Desde ese momento todo cambiaba; pasaba de ser alumno a convertirme Gestor de un Campus Virtual. Al principio la idea me pareció interesante, aunque he de reconocer que la misma me "asustaba" un poco. Todo fue ponerse manos a la obra y dedicarle horas de trabajo (decidir la mejor plataforma a las necesidades de mi empresa, ultimar el aspecto gráfico, desarrollar toda la documentación necesaria, crear guías y manuales de usuario, procedimientos de trabajo, hacer pruebas, retocar errores, contactar con formadores, subir contenidos... y un sinfín de tareas de gestión y diseño). A día de hoy puedo decir que estoy muy satisfecho del trabajo realizado por el equipo que me ha apoyado (y me apoya) en este viaje.

¿Y para qué todo este trabajo? muy sencillo: adaptación y renovación. La formación es algo vivo y como tal ha de moverse, innovar y renovarse para no atrofiarse y morir. En mi humilde opinión la formación presencial nunca va a desaparecer en el mundo de la empresa, pero está claro que ésta va a adaptarse y a saber convivir con nuevas modalidades actualmente en auge siendo una de ellas la formación on-line o teleformación. Este tipo de modalidad formativa se está convirtiendo en una opción para muchas pequeñas y medianas empresas que no tienen los recursos suficientes para diseñar planes formativos presenciales. Puedo señalar algunas ventajas de esta modalidad formativa como pueden ser:
  • Eliminación de las barreras espacio-temporales a la hora de acceder a los contenidos (disponibles las 24h los 365 días del año).
  • Disponibilidad de diferentes herramientas de comunicación tanto asíncronas (pe. foros de debate), como síncronas (chats), con todas las ventajas (y desventajas) que éstas herramientas suponen.
  • Total adaptación al ritmo de estudio alumno (siempre dentro de un periodo de matrícula).
  • Utilización de contenidos web dinámicos atractivos (vídeos, presentaciones power point, animaciones flash...).
  • Posibilidad de diseños de aprendizaje individualizados a cada alumno.
  • Ahorro de costes a la hora de matricular alumnos con respecto a la formación presencial.
  • Etc.
Ahora bien, para que una formación on-line sea de calidad deberemos cuidar mucho la calidad de los contenidos, la competencia de los formadores/tutores, la actualización constante del curso, el control administrativo de matriculaciones, bajas, incidencias... y otros aspectos como la seguridad frente al ataque de intrusos, spam y otros inconvenientes relacionados.

A pesar de todo, animo a las empresas a utilizar esta modalidad de formación, bien al 100% o bien combinada con sesiones presenciales (formación mixta). Mi experiencia con clientes es muy positiva y todos aquellos que lo hacen repiten (y no es un tópico). Además, este tipo de formación también es bonificable 100% a través del Subsistema de Formación Profesional Continua.

Otro día hablaré de la documentación y pasos a seguir para la tramitación de las bonificaciones por formación de la FTTE en la modalidad on-line.

A formarse!!