¿Qué pasará cuando aparezca realmente el lobo? Esta es la pregunta que me hago varias veces al día durante la semana. ¿Realmente son conscientes los clientes de las responsabilidades que conlleva la realización de formación de demanda? Tal y como está la actual normativa, la empresa beneficiaria de las bonificaciones a la Seguridad Social por la realización de formación a sus trabajadores es la principal responsable de sus actuaciones. Se oyen rumores de cambio, pero hasta entonces, la legislación está como está.
Mirado con calma, no es TANTO lo que se pide para cumplir con la normativa. Por ello, muchas veces me siento abatido ante tantos impedimentos que, a mi juicio, son excusas infantiles que reflejan una falta de interés y un "nunca pasa nada". Ante esta situación es cuando intento tomar altura, elevarme un poquito y tratar de objetivar (obsesión y anhelo de todos los psicólogos de formación desde el primer año de facultad). Es entonces cuando me viene a la mente la famosa fábula de Esopo y su "¡Qué viene el lobo!", con la única diferencia que en este caso no hay mentira por el medio. Los técnicos de seguimiento del Ministerio de Trabajo (perdón por lo de "lobo" jeje), pueden presentarse en diferentes momentos dentro del desarrollo de nuestras acciones formativas (durante el desarrollo de las mismas, al poco de finalizar, al año siguiente...). Se podría decir que hasta unos 4-5 años después de haber acabado la acción formativa, no estamos "libres" de sufrir una inspección (visita de seguimiento).
¿Tanto cuesta rellenar la documentación que se pide? ¿Realmente compensa correr el riesgo de no hacer las cosas del todo bien? Con mis clientes soy muy exigente porque sé que si no lo soy, la cosa se desmadra y en el momento que aparezca un problema me pedirán explicaciones sin lugar a dudas y, seguramente, pierda ese cliente. Puedo parecer "muy funcionario", pero es que estamos tratando con la Administración Pública y hay que ser estrictos, rigurosos y serios. Nuestra obligación (mi obligación), es la de ofrecer una oferta formativa de calidad, adaptada a las necesidades de los clientes y encaminada a mejorar personal y profesionalmente a los trabajadores (con todo lo que ello lleva asociado).
Desde mi humilde opinión, debemos ser rigurosos en nuestro trabajo y saber transmitirla a nuestros clientes. Sólo así evitaremos problemas desagradables en el futuro que podrían haberse evitado con dedicar 5 minutos a sencillos pasos...
¡Qué viene el lobo! ¡Qué viene el lobo!
Permítanme los técnicos de seguimiento utilizar esta imagen de "lobo" para dar más riqueza visual al texto :)
16 junio, 2011
09 junio, 2011
Los colectivos prioritarios
Una de las características de la Formación de Demanda (Bonificable) es su carácter solidario. Éste hace posible, por ejemplo, que las microempresas puedan disponer de un crédito mínimo anual de 420€ (aunque no lleguen a cotizar esta cantidad por formación profesional).
La Formación de Demanda también busca la adaptabilidad y reciclaje profesional de los trabajadores y, especialmente por su carácter solidario, aquellos que parten de una situación de desventaja con respecto al resto.
La actual legislación al respecto obliga a las grandes empresas (de 250 trabajadores en adelante) que desarrollen formación de demanda a formar a un porcentaje mínimo de colectivos prioritarios. Este porcentaje deberá ser igual o superior al porcentaje que estos colectivos representan en el total de la plantilla. Es decir, que si en una empresa de 300 trabajadores los colectivos prioritarios suponen el 70% de la plantilla, del total de trabajadores formados por el sistema de formación de demanda, el 70% deberá pertenecer a estos colectivos. Pero... ¡cuidado!
- El porcentaje exacto de colectivos prioritarios únicamente se conocerá a final de año, computando todas las acciones formativas realizadas.
- Si incluimos a una misma persona perteneciente a colectivos prioritarios en diferentes grupos, únicamente computará una vez.
- Si no se cumple con el porcentaje exigido, se producirá una minoración de la bonificación aplicada en proporción al porcentaje de incumplimiento.
A fin de no tener problemas en este sentido con el cumplimiento de porcentajes de colectivos prioritarios, una buena técnica de formación es comenzar formando a este colectivo o si vemos que nos pilla el toro, realizar acciones formativas dirigidas exclusivamente a este colectivo.
Os recomiendo siempre acudir a vuestro asesor de formación a fin de dar adecuadas soluciones a estas situaciones peculiares.
09 mayo, 2011
El pasado sábado tuve la suerte de acudir a una interesante jornada sobre la formación bonificable de empresas en Castellón. Al acabar me quedé con varias ideas:
- El sector de la formación y concretamente el de la formación bonificable tiene que terminar de profesionalizarse. Esta idea me es familiar, ya que procedo del mundo de la psicología de recursos humanos y tanto yo como mis colegas de profesión seguimos luchando hoy en día para que se valore nuestro trabajo en su justa medida. En formación estoy de acuerdo con lo que se dijo, hay muchas setas venenosas que en un futuro próximo hay que eliminar.
- Se hacen muchas cosas mal. Al menos comparando mi experiencia con lo expuesto en la jornada, hay muchos detalles que se nos han escapado o que no son del todo correctos. Me planteo que si nosotros estamos en esta situación ¿qué harán algunas de las empresas de formación con las que he tratado y que me parecían un desastre?
- Futuro esperanzador siempre que se hagan bien las cosas y que lleguemos a ofrecer una formación de calidad, siendo verdaderos asesores de formación. Los futuros cambios en la normativa que parece se van a producir espero que nos ayuden en este camino.
Estoy ansioso por acudir a la siguiente jornada, ya dentro del master de gestión de formación al que me he inscrito y que intentaré que me sirva para mejorar mis procedimientos de trabajo y me permita ampliar mis funciones a auditor de formación. Ya os contaré...
- El sector de la formación y concretamente el de la formación bonificable tiene que terminar de profesionalizarse. Esta idea me es familiar, ya que procedo del mundo de la psicología de recursos humanos y tanto yo como mis colegas de profesión seguimos luchando hoy en día para que se valore nuestro trabajo en su justa medida. En formación estoy de acuerdo con lo que se dijo, hay muchas setas venenosas que en un futuro próximo hay que eliminar.
- Se hacen muchas cosas mal. Al menos comparando mi experiencia con lo expuesto en la jornada, hay muchos detalles que se nos han escapado o que no son del todo correctos. Me planteo que si nosotros estamos en esta situación ¿qué harán algunas de las empresas de formación con las que he tratado y que me parecían un desastre?
- Futuro esperanzador siempre que se hagan bien las cosas y que lleguemos a ofrecer una formación de calidad, siendo verdaderos asesores de formación. Los futuros cambios en la normativa que parece se van a producir espero que nos ayuden en este camino.
Estoy ansioso por acudir a la siguiente jornada, ya dentro del master de gestión de formación al que me he inscrito y que intentaré que me sirva para mejorar mis procedimientos de trabajo y me permita ampliar mis funciones a auditor de formación. Ya os contaré...
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